Quién soy yo
Quiero ayudarte a conseguir tus objetivos
Puedo ayudarte a:
- Conseguir productos innovadores destacándote de tu competencia.
- Cogerte de la mano y caminar «paso a paso» a través del comercio con China.
- Resolver todas tus dudas e ir salvando obstáculos para conseguir nuestro objetivo final.
- En definitiva: poner a tu disposición casi 36 años de experiencia y trabajo continuo con todos los agentes que intervienen desde la búsqueda del mejor fabricante hasta tener el mejor producto en tu almacén.
¿Te gustaría tener acceso a multitud de oportunidades y novedades y poder conseguirlas y distribuirlas en un tiempo récord en tu mercado?
¿Te gustaría poder elegir entre multitud de fabricantes para conseguir tu producto ideal?
¿Te gustaría defenderte de tu competencia consiguiendo unos precios irrebatibles?
¿Te gustaría relacionarte de "tu a tu" DIRECTAMENTE con el fabricante de tus productos?
¿Te gustaría adentrarte en una de las culturas más fascinantes de la Tierra?
Os cuento cómo ha sido mi vida con China y Extremo Oriente desde que comencé hasta hoy.
Soy Francisco Montaño. Desde muy joven comenzó a apasionarme el comercio internacional. Con 18 años hacía frecuentes visitas a la Cámara de Comercio de mi ciudad, Sevilla. El Sr. Roldán era el encargado de la recepción de todas las oportunidades y ofertas comerciales que le llegaban. Asimismo, he de decir que la Cámara, mensualmente publicaban una revista dónde se daba toda noticia referente al comercio internacional. Oferta de embarques marítimos de las navieras. Todo ese mundo me atraía de una forma casi magnética.
Cuando llegaba por la calle Capitán Vigueras (sede de la Cámara de Comercio en aquella época), el Sr. Roldán me dejaba sobre la mesa de invitados una ingente cantidad de carpetas con todas las ofertas recibidas.
Recuerdo una vez que desde Japón, un fabricante de teléfonos inalámbricos envió un catálogo con sus modelos. Estos teléfonos todavía no se conocían y veía una oportunidad impresionante. Me dispuse a contactar con ellos. El único medio que había en aquella época era: por carta, con un mes de demora. Por teléfono: imposible. La secretaria de recepción de la cámara me ofreció el télex. Eso si; 1.000 pesetas la línea de texto para transmitir. Le entregué el texto y me lo transmitió. A los pocos minutos los japoneses estaban respondiendo al télex con la lista de precios y la posibilidad de enviar muestras gratuitas para que evaluáramos el producto.
Posteriormente estuve trabajando en un banco. Comencé en el departamento comercial de una sucursal y a su vez estuve colaborando con el departamento internacional del mismo. Allí estuve en contacto con las operaciones internacionales, tales como Créditos Documentarios, autorizaciones de importación y exportación. Pagos mediante transferencias internacionales, etc. Una vez finalizada mi etapa bancaria decidí montarme por mi propia cuenta y me hice autónomo.
Comencé trabajando con productos electrónicos. Vendía telefonía, emisoras de radio de comunicaciones profesionales, etc. Fue aquí en dónde comencé a desarrollar mi profesión y contactos con el comercio internacional, principalmente con Taiwán y China. Yo, por aquel entonces, me suministraba de una empresa de telecomunicaciones radicada en Barcelona. El negocio iba muy bien. El desarrollo de emisoras para la comunicación entre una base fija y distintos móviles como coches, camiones etc, ahorraba muchísimo tiempo y eran muy efectivos. Debemos tener en cuenta que la telefonía móvil no existía en aquella época (1.984) Pues bien, resulta que sin justificación alguna, el suministrador de emisoras nos subió los precios casi un 50%.
Me trasladé hasta Barcelona para negociar con ellos lo injustificada de la medida. Pues bien; la respuesta fue de todo menos decente: Mira Montaño, me dijo: «esto es como las lentejas: Si las quieres las comes y si no las dejas» A la que yo respondí: «o bien voy a la fábrica dónde tu las compras» El gerente se echó a reir, como diciendo «dónde vas a ir tú, so desgraciao…» Sobre la marcha investigué un poco los principales fabricantes. Preparé a mi manera el viaje. Y me lancé hasta Japón, Taiwán, Hong Kong, China y Corea del Sur (Seúl). Visité escalonadamente las principales ferias y conseguí mis emisoras que las pagaba a 65.000 pts en Barcelona a 14.000 pts en Taiwán.
A lo largo de estos cerca de 40 años he viajado multitud de veces a Extremo Oriente, buscando oportunidades y ayudando a otros (principalmente amigos y conocidos) a introducirse principalmente en China.
La subida de estos países ha sido de forma exponencial. La primera vez que estuve y conocí la ciudad de Shenzhen tenía 36.000 habitantes. Hoy día tiene cerca de 14 millones.
Ya, próximo a mi edad de jubilación, que no la edad de retirada. Me siento totalmente capacitado para ayudar a toda persona o empresa que lo necesite. Con toda la experiencia y la ilusión acumulada durante estos 36 años.
China, por ejemplo, se ha convertido en la fábrica del mundo. Hoy día, para muchas empresas es necesario suministrarse directamente de los fabricantes chinos.
¿Cuál es mi objetivo para contigo?
Mi objetivo es allanar este camino que puede ser tortuoso para la mayoría de las empresas. Quiero de esta forma, tanto para las personas que acceden a mis cursos como a las empresas que asesoramos, conseguir para todos que los suministros y fabricación que hacen desde estos países sea una colaboración a largo plazo. Que nuestros clientes estén totalmente al día de las novedades que van surgiendo dentro de su sector y que, sobre todo, puedan competir de forma eficiente, principalmente con las plataformas online que nos están colonizando a pasos agigantados y con los colonos chinos que se están adentrando
Hoy día, debido a la innovación tecnológica, podemos estar en estos países de una forma muy activa. Internet nos lo ha puesto muy fácil. Ya no es el télex que yo utilicé en mis inicios. Pero también os digo una cosa. Lo mismo que es fácil para nosotros es también fácil para que ellos entren en nuestro mercado. Ya de hecho lo están haciendo. Tenemos que estar preparados para competir al menos, en igualdad de condiciones.
La única solución es comprar directamente al fabricante, evitando una serie de intermediarios que se están quedando con un porcentaje alto por el camino. Me refiero a los tradings, intermediarios, tiendas onlines, etc.
Este será mi cometido: que para todos mis clientes todo este proceso se haga de forma natural, sencilla y sobre todo, controlada. Estoy totalmente seguro de que lo conseguiremos.Espero muy sinceramente que tanto nuestros cursos como nuestra organización os pueda allanar este maravilloso y productivo camino.
Estoy a vuestra disposición.
Francisco Montaño
